Cuando los testigos de Jehová mienten (1º Parte): El mito de la "resistencia" de los estudiantes de la Biblia frente a la dictadura Nazi

 Las exposiciones presentes en los museos adjuntos a los campos de concentración nazis muestran la dramática historia de cientos de miles que se enfrentaron con valentía al terror fascista dirigido por el dictador Hitler. Y no deja de llamar la atención la presencia de un reducido número de ellos que pertenecieron a la secta de los Testigos de Jehová como parte importante de aquella resistencia. ¿Es posible que esta secta haya sido un grupo que resiste realmente el fascismo desde sus principios “cristianos”? ¿Se puede decir que ellos resistieron debido a una cuestión de conciencia? Un examen más profundo de los hechos nos permitirá determinar su verdadera posición.

Un análisis de los documentos disponibles señalan con claridad que, después que el dictador adquiere poderes legales absolutos sobre la nación en 1933, la dirección nacional de la secta intenta mantener buenas relaciones con el nuevo régimen. Ya desde la década de los 20′ se hacía evidente que el Nacionalsocialismo se estaba alzando como una fuerza política y paramilitar de proporciones terroríficas. En la denuncia de los atropellos del naciente poder fascista alemán estuvieron presentes todas las fuerzas de izquierda junto a sindicatos y algunos clérigos religiosos. Pero también se hacía manifiesto que la mayoría de las religiones (en la competencia “divina” por adquirir nuevos clientes-fieles) habían comenzado una caza de brujas, especialmente enarbolando la bandera del anti-semitismo, que era muy popular y aceptada en la época. Los TJs se vieron envueltos en este juego. Las declaraciones oficiales de su dirección los delata en su esfuerzo para sacarse de encima todo vínculo judío que pudiesen tener, es decir, apoyan tácitamente la ola antijudía que comienza a apoderarse de toda Europa. Analicemos los detalles.

En Abril de 1933, los dirigentes de la oficina de la Watchtower en Magdeburgo fueron arrestados por orden del gobierno. Se presentían malos tiempos para la organización. Por eso los directivos de la organización en USA, Rutherford y Nathan Knorr viajaron en forma urgente hasta Berlín y prepararon una ‘Declaración de hechos’ (Declaration of Facts) que se haría oficial unos cuantos días después, en una asamblea convocada en forma sorpresiva en Berlin con más de 7,000 Testigos alemanes, y después de que, claro está, Rutherford y Knorr hubiesen vuelto a Nueva York. Ellos no correrían los riesgos de sus fieles alemanes que se presentarían en la asamblea. Pero, ¡qué desilusión! … la “quemante Declaración” no era tal. No hacía un llamamiento emocionante para que los Testigos se opusieran a la opresión del gobierno de Hitler tal y como ha afirmado la sociedad Watch Tower con el correr de los años, sino, más bien, fue un intento de apaciguar al terror Nazi y a los oficiales de su partido, y quizás granjearse algunos de sus privilegios.

El 25 de Junio de 1933, en aquella asamblea de “emergencia” realizada en Berlín, los dirigentes TJs realizan las siguientes declaraciones que los delata transando con el régimen para ganarse su favor.

Algunas declaraciones:

“Nuestros enemigos nos acusan falsamente de haber recibido de los judíos apoyo económico para nuestra obra. Nada más lejos de la verdad. Hasta la fecha, los judíos jamás han contribuido la menor cantidad de dinero a nuestra obra.”

“Nosotros somos fieles seguidores de Cristo Jesús y creemos en Él como el Salvador del mundo, mientras que los judíos rechazan completamente a Jesucristo…”

El más grande y más opresivo imperio sobre la tierra es el imperio Anglo-Americano. Con eso se da a entender el Imperio Británico, del cual, los Estados Unidos de América forman parte. Ha sido el comercialismo judío del imperio Británico-Americano el que ha edificado y traído al Gran Capital como un medio de explotación y opresión de gentes de muchas naciones. Este hecho aplica particularmente a las ciudades de Londres y Nueva York, los baluartes del Gran Capital. Este hecho es tan manifiesto en Norte América, que hay un proverbio concerniente a la ciudad de Nueva York que dice: “Los judíos la poseen, los católicos irlandeses la gobiernan, y los americanos pagan los impuestos.” Nosotros no tenemos contienda con ninguna de esas personas mencionadas pero, como Testigos de Jehová y en obediencia a su mandamiento basado en las Escrituras, nos vemos obligados a llamar la atención concerniente al asunto para que la gente pueda ser iluminada en lo que respecta a Dios y su Propósito”.

“El presente gobierno de Alemania se ha declarado contra los opresores del Gran Capital y en oposición a la influencia ilegítima de la religión en los asuntos políticos de la nación. Pues ésa es exactamente nuestra posición.“

“En lugar de estar en contra de los principios defendidos por el gobierno de Alemania, nosotros estamos rotundamente a favor de tales principios, y afirmamos que Jehová Dios a través de Jesucristo llevarán a cabo la realización de esos principios.”

“Un examen minucioso de nuestros libros y demás publicaciones pone de relieve el hecho de que los mismos elevados ideales que sostiene y promulga el actual gobierno de la nación se exponen, defienden y recalcan con firmeza en dichas obras, y muestra que Jehová Dios se encargará de que todas las personas que aman la justicia los alcancen a su debido tiempo”.

Fuente: Anuario de los Testigos de Jehová 1934,

pag. 134-136, versión en inglés

¿”Elevados ideales que sostiene y promulga el actual gobierno”? ¿Es que los TJs “defienden y recalcan” aquellos ideales? ¿Aquellos mismos ideales contra los “comerciantes judíos” que se menciona un poco más arriba?¿Cuál es la neutralidad que alegan tener los TJs? Su oposición a otro sistema que no es el nazi, los delata implícitamente como pro-nazis. Aún más, la forma despectiva de referirse a los “judíos” pone en evidencia un incipiente antisemitismo, que puede ser interpretado de dos maneras: o los dirigentes son realmente racistas y les agradaba la posibilidad de ver a los judíos y el gobierno americano bajo la bota nazi, o simplemente transaron cobardemente frente a la tiranía de Hitler.

No es exacto afirmar que la declaración fue hecha en tiempos en que no se tenía aún conciencia del terror nazi. Si bien es cierto que el ascenso al poder de Hitler como Canciller del Reich ocurre en 1933, el historial de violencia, antisemitismo y racismo fascista se venía conociendo desde algunos años antes, tal como lo sostiene la prensa que aún no caía en poder del fanatismo nazi. El resto es sólo historia de cómo sobrevivir en los nuevos tiempos.

Es evidente que esta Declaración Pública es un claro intento de congraciarse con el régimen, y en el que no aparece ningún tipo de rechazo frente a los atropellos que comenzaba a ejecutar el poder nazi. Esta “Declaración” fue firmada por el representante de la organización en Alemania, así como por Joseph F. Rutherford y Nathan H. Knorr, los más altos directivos mundiales de los TJs en aquel momento. Pero contra todos sus cálculos, la maquinaria nazi no los escuchó y los declaró fuera de la ley. De ahí en adelante, Rutheford y los demás directivos exigieron a sus fieles no adherir al régimen, aún a costa de sus vidas. Esa es la otra historia que aparecerá en los anales de los campos de concentración nazi: centenares de TJs muertos, otros tantos encarcelados y torturados, miles de ellos expulsados de escuelas y trabajos. Claro está que ninguno de los de la dirección en USA pasó aquellas penurias. Pero de la misma manera que lo hacen todas la religiones, los cabecillas de los Testigos de Jehová tampoco dan puntada sin hilo: la violenta persecución contra los testigos alemanes después de 1933 se iba a transformar en una buena propaganda para ellos, que hasta el día de hoy se repite desde Brooklyn, Nueva York. Nada más cómodo que formar parte del grupo de los vencedores. El nombre de la organización de la Watchtower se ha inscrito en Museos de la Memoria del Holocausto de todo el mundo con la sangre de los cándidos TJs alemanes que sacrificaron sus vidas según la directriz que recibieron desde Estados Unidos. Volvemos a repetirlo: ¿Porque los altos directivos americanos no se quedaron en Berlín hasta el día en que la “Declaración de los Hechos” iba a ser dada a conocer en la mencionada asamblea, convocada por ellos mismos?

Pero quedan otras preguntas en el aire: ¿Habrían ordenado los directivos aquella resistencia pasiva de los TJs si el régimen hubiese aceptado su Declaración Pública” y les hubiese otorgado los permisos para seguir funcionando? ¿Habrían sido tan defensores de la libertad religiosa y política si el régimen los hubiese protegido?

Pero sí existe un caso, donde los testigos de Jehová lograron sus propósitos de granjearse el favor de una dictadura de corte fascista-cristiana. Y en donde los mismos TJs NO TUVIERON EL CORAJE de denunciar el atropello a las libertades político-religiosas del régimen de turno, tal como lo habían hecho (tardíamente) durante la era nazi, porque esta vez SÍ CONTABAN CON EL FAVOR DEL RÉGIMEN. En una próxima entrada se lo revelaremos… ¡no se lo pierda!

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